Forever
El cementerio Pere-Lachaise fue construido en 1803, alberga a cientos de artistas famosos, desde Honoré de Balzac a Georges Bizet, de Molière a Edith Piaf, a Gioacchino Rossini y a Miguel Ángel Asturias. Un documental sobre una necrópolis de esta embergadura podría ser un monumento a los lugares comunes, datos precisos sobre cada personalidad, solemnidad abrumadora, o podría ser una mórbida referencia a lo breve que es la vida, a aquellos que se fueron y nos dejaron un mundo en auge y/o decadencia, una reflexión sobre la muerte y la vida. Pero no, la directora peruana Heddy Honigmann (radicada en Holanda desde hace muchos años) nos regala una obra inmortal, un “canto a la vida” sin la cursilería barata de esta frase, un documental en donde se funde la necesidad de aferrarse al arte por sobre lo frugal que es vivir.
Sus propias palabras cuando una de las entrevistadas le consulta el porqué de este trabajo son “(lo filmo para) hablar de la importancia del arte en la vida”, y cada visitante anónimo deja sus impresiones, reflexiones y sus emociones sobre la obra de grandes genios de la historia del arte como Chopin, Proust, Melies u Oscar Wilde, o de artistas desconocidos como la cantante Danièle Messia, quien es ocasionalmente visitada por algún fanático perdido en el tiempo, o de una joven de 25 años cuyos poemas tallados en su tumba van perdiéndose por los pasos del tiempo y el derrumbe de su tumba.
Forever es emocionante, es bella y muy sincera. No juega con las emociones de sus espectadores, sino que las despierta, hace aflorar afecto por obras monumentales e incluso por pequeños esfuerzos de aquellos que reconociendo el influjo que el arte tuvo en ellos, adoran a los olvidados.
18 de Abril, 2007 - 21:44
[…] Forever destila emoción y sutileza, su directora, la peruana redicada en Holanda Heddy Honigmann nos contestó por correo electrónico unas breves preguntas sobre su película. […]